català | castellano | english home   sitemap   aviso legal   créditos   contacto  
home home

Los Fondos

Científico o Institución: Bachs i Valldeneu, Xavier
Institución dipositaria: Arxiu Comarcal Baix Llobregat
Palabras Clave: Ingeniería
Periodo cubierto: 1971-1978
Información Adicional:

El fondo Xavier Bachs Valldeneu es fruto de sus actividades laborales y sindicales en la fábrica Altos Hornos de Cataluña, SA, de L'Hospitalet del Llobregat, entre 1971-1978. Esta industria era conocida popularmente como La Farga.
La Farga (1900-1982) llegó a ser una de las mejores fundiciones de España, se había establecido el sistema Gobert de calificaciones de trabajo y de personal: se controlaba la productividad y las investigaciones del producto. Se construyeron naves y grúas de chatarra, y contaba con talleres de laminación y expediciones, un laboratorio, almacenes, edificio social en la misma factoría y tenía un "economato" ...
En 1972 tenía una extensión total de 30.468 m2 y se producían 150.000 toneladas de acero. En 1982 se detuvieron las actividades al quedar agotadas las posibilidades de expansión de la fundición de L'Hospitalet.
Desde 1942, la empresa pertenecía al grupo industrial Riviere, grupo español que tuvo la propiedad hasta el cierre de los talleres
Xavier Bachs y Valldeneu (1947 -), trabajador de La Farga de 1961 a 1978, ocupó diferentes cargos dentro de la empresa. Comenzó como simple peón durante seis meses, después fue especialista siderúrgico. Posteriormente desarrolló cargos de mayor responsabilidad: administrativo, técnico de organización de trabajo, es decir, cronometrador, controlador de la grúa ..., sistemas vinculados a las primas. Hasta llegar a ser jefe de Mantenimiento de la Sección de Aceros. Además, fue profesor de la Escuela de Aprendices de La Farga. Esta escuela formaba a los trabajadores que debían reciclarse cuando llegaban nuevas máquinas y técnicas más avanzadas.
En ese mismo periodo formó parte del jurado de empresa. Todos los cargos que ocupó fue como representante de los técnicos (administrativos, encargados ...), personal que estaba formado por unas 90 personas. También fue miembro del Comité de Seguridad e Higiene, 1972 (aprox.) -1976, desde el cual participó en el control de los accidentes laborales que se producían en los talleres. Cabe destacar que las condiciones laborales de La Farga eran muy duras, había accidentes mortales y mutilaciones. El sistema de primas representaba para los trabajadores un sobreesfuerzo, ya que si no cumplían la producción prevista no las obtenían, y el sueldo base era relativamente bajo. También ocupó el cargo de secretario en el jurado de empresa.
Xavier Bachs participó directamente en la elaboración de los convenios colectivos del período 1971-1978, pero, especialmente en el convenio de 1976-78, que se caracterizó por fuertes discrepancias entre la empresa y los trabajadores. En el transcurso de la negociación de este convenio hubo un cambio de actitud por parte de la empresa. Hasta entonces había imperado el paternalismo, se hacían fiestas para los trabajadores y actividades diversas. A partir de 1975 se impone un nuevo sistema que enfrenta las dos partes; la empresa tomó una línea más dura. Este convenio fue el único que no se firmó y se llegó a un laudo: el Estado, como organismo neutral, tuvo que imponer una serie de condiciones de obligado cumplimiento para ambas partes.
Durante la transición política, hubo en La Farga un intento de convertir el jurado de empresa en consejo de trabajadores. Esto hizo que se ampliara la representación de trabajadores, que pasaron de ser 12 al jurado de empresa a 32 en el consejo de trabajadores. Este cambio favoreció la relación entre los diferentes talleres y oficios de la fábrica, un diálogo que permitiría presentarse ante la empresa con reivindicaciones a nivel general.
Xavier Bachs, junto con otras personas preocupadas por el nuevo cariz que tomaba la situación laboral, quería que este consejo de trabajadores articulara a través de la Confederación Unitaria de Trabajadores. Durante el período, y consciente de las duras condiciones laborales que tenían que sufrir los trabajadores de La Farga, fue vinculándose a un grupo de intelectuales, que llegaron a publicar algunos folletos con la firma Colectivo Comunista Catalán .
En 1978 pidió una excedencia en el momento en que tenía tres expedientes por faltas graves debidas a actos de solidaridad con sus compañeros. Cuando pidió la reincorporación, la empresa se la denegó y se tuvo que hacer un acto de conciliación. Un grupo de trabajadores escribió un texto acusando la empresa de tomar represalias contra él. Como no logró la reincorporación, pasó a trabajar como profesor de instituto de formación profesional.

Descripción:

Documentación profesional

Volumen aproximado:



[volver]

bottom