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Los Fondos > Preguntas frecuentes

¿Qué consideramos como fondo científico? Un fondo científico está constituido por la documentación generada o recibida por un científico o institución en el desarrollo de su actividad profesional, lo que no excluye que el fondo contenga documentos personales. Esta documentación puede formar parte de un fondo que ya ha sido depositado en un archivo, y que puede contar o no con herramientas de descripción; o se puede hallar todavía en su localización original (un despacho, un laboratorio, una empresa) y ser un fondo en potencia. El término «científico» tiene un sentido amplio: incluye primordialmente las disciplinas de las actuales facultades de ciencias y biociencias, la tecnología y la medicina, pero no excluye fondos relevantes de las ciencias humanas y sociales.

¿Qué documentos u objetos constituyen un fondo científico? Un fondo científico lo constituyen documentos textuales o gráficos, y objetos relacionados con la creación, el desarrollo, la enseñanza o la divulgación de la ciencia. Se trata de un material muy diverso. Así, un fondo puede contener correspondencia, cuadernos de laboratorio, diarios, borradores de publicaciones, notas y apuntes manuscritos, reportes y documentos administrativos. Entre los documentos gráficos que podemos encontrar hay fotografías (de laboratorios, colegas o colaboradores, instrumentos científicos...) y también archivos audiovisuales, que son un testimonio raro y valioso de la práctica científica.

¿Cómo se pueden clasificar o agrupar los documentos de un fondo científico? En el momento de estructurar los documentos de un fondo personal, podemos distinguir tres trayectorias paralelas en la carrera del científico o científica contemporáneos: la personal, la profesional y la pública. Los documentos correspondientes a la trayectoria personal están relacionados con la educación y la formación científicas; las posiciones y los cargos ocupados; la pertenencia a comités, sociedades científicas, academias..., y la correspondencia personal y familiar. Los documentos incluidos en la categoría profesional hacen referencia a las actividades de investigación y docencia. Comprenden, entre otros, el material relativo a la redacción y publicación de tesis, informes, libros, o artículos, incluyendo separatas anotadas, borradores, contratos de edición, comentarios de expertos o revisores (referees), etc.; la actividad de investigación: libros o cuadernos de laboratorio, diarios, dibujos, modelos...; la actividad docente: apuntes de los cursos realizados, de las clases impartidas...; presentaciones, conferencias..., y la administración de la investigación: gestión de proyectos, dirección de unidades o departamentos, actas de comisiones o grupos de trabajo... Finalmente, hay que tener en cuenta que la carrera de los científicos contemporáneos se desarrolla en un marco amplio, que puede comprender desde organizaciones internacionales hasta medios de comunicación. Los documentos relativos a esas actividades permiten situar al científico o científica en sociedad y hablan sobre la dimensión pública de la empresa científica. A veces la distinción con las demás categorías no es del todo clara, pero en cualquier caso se incluyen los documentos relativos a la participación en comités, consejos asesores, comisiones...; las tareas dentro de organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales, etc.; la consultoría industrial o el asesoramiento sobre proyectos de I+D; la actividad política, y la aparición en medios de comunicación.

¿Qué importancia tiene este tipo de fondos? Los archivos científicos son indispensables para el estudio històrico, el análisis y la comunicación de la ciencia, porque documentan una parte poco visible y aún menos conocida de la actividad científica. Por ejemplo, no se trata sólo de documentar los resultados finales de una investigación, sino de procurar materiales útiles para la reconstrucción del proceso que condujo a esos resultados. Los fondos científicos contienen también información valiosa sobre el pasado y la tradición de las propias instituciones, y revelan el contexto sociocultural, político y económico en que se ha promovido y desarrollado la actividad científica.

¿Cuál es la situación de los fondos científicos dentro del marco legislativo catalán y español? En Cataluña, la conocida como Ley de archivos (Ley 10/2001, de 13 de julio, de archivos y documentos, DOGC n.º 3437.24.7.0, pág. 11538) define como documentos privados de carácter histórico, entre otros, a «los de menos [de 100 años de] antigüedad producidos o coleccionados por personas físicas o jurídicas de derecho privado que se han destacado en cualquier esfera de actividad y que pueden ser útiles para estudiar su personalidad o el campo de su actuación...» (artículo 12); los propietarios o poseedores de estos archivos tienen entre otras obligaciones las de «conservarlos y tenerlos ordenados e inventariados», «conservar íntegra la organización» y «permitir a los estudiosos, después de petición motivada al Departamento de Cultura, la consulta de los documentos no considerados de carácter reservado» (artículo 15). Los archivos científicos son especialmente vulnerables porque la ley española de Propiedad intelectual adjudica los fondos documentales a los científicos particulares, y no a los centros académicos o de investigación donde trabajan. Eso hace que cada individuo pueda llevarse sus archivos al dejar una institución, o que los reclame su familia en el momento de su fallecimiento, y que así se facilite la dispersión y, eventualmente, la pérdida. El SAC tratan precisamente de evitar esa pérdida o dispersión.

¿Dónde puedo encontrar más información? La literatura sobre los archivos de ciencia contemporáneos no es extensa. La tipología que hemos presentado está basada en materiales editados por los servicios de archivos de otros países, como por ejemplo la guíaPreserving Scientific Source Materials, editada por la National Cataloguing Unit for the Archives of Contemporary Scientists (Gran Bretaña), o el tríptico Conserver le patrimoine scientifique, editado por el Centre de Recherche en Histoire des Sciences et des Techniques, Cité des Sciences et de l’Industrie, París. Una de las obras de referencia ha sido editada por la Direction des Archives de France: Les archives personnelles des scientifiques. Classement et conservation (París: Archives Nationales, 1995). La División de Historia de la Ciencia de la Unión Internacional de Historia y Filosofía de la Ciencia ha publicado también una colección de trabajos sobre los archivos de la ciencia contemporánea: Home, R. W.; Harper, Peter; Welfelé, Odile, eds. Archives of Contemporary Science (Liège: International Union of History and Philosophy of Science, Division of the History of Science, 1998).

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